by Kari Clewett

La historia

El origen de +intimidad

Dicen que si sigues las reglas, obtienes la recompensa. Yo tenía el "checklist" completo: la fe, los estudios, la vocación y el matrimonio. Pero la vida real no cabe en una lista de tareas.

Nací en Oregón, pero a los nueve años mi mundo cambió de idioma y de continente al mudarnos a España. Esa fue mi primera lección sobre adaptación. A los 18, busqué respuestas en Australia, pensando que mi futuro estaba en los negocios. Spoiler: acabé estudiando Baile (una historia de giros inesperados que merece su propio café).

Pero mi verdadera obsesión siempre fue entender al ser humano.

A los 21 años, la Psicología me atrapó. Empecé queriendo salvar a los niños, pero la realidad me dio una bofetada: no puedes sanar a un niño si el ecosistema donde vive —la relación de sus padres— está enfermo. Entendí que la raíz del caos muchas veces dormía en la cama de los padres.

Como no me bastaba con la ciencia, en 2008 me fui a Suiza a estudiar Teología. Necesitaba que la Biblia y la evidencia científica dejaran de pelearse en mi cabeza y empezaran a colaborar.

El Choque con la Realidad

En 2012 me casé. Pensé: "Ya está. Tengo a Dios, tengo a mi marido, tengo mi carrera. He hecho los deberes". Creía que por ser "buena cristiana" y psicóloga, mi vida íntima sería automática y perfecta.

Qué equivocada estaba.

Me encontré de frente con problemas de comunicación, brechas en el deseo sexual y una soledad inmensa dentro de mi propia casa. ¿Cómo era posible? Yo era la experta, la que tenía los títulos. Y, sin embargo, no tenía las herramientas.

La crisis estalló. Una separación en 2017 y un divorcio en 2019.

El Silencio que Dolía

En medio de mi proceso, busqué ayuda desesperadamente. Quería respuestas sobre infidelidad, pornografía, falta de deseo, pero respuestas que no fueran "ora más" ni tampoco consejos clínicos fríos que ignoraran mi fe.

Busqué en la iglesia y encontré silencio o juicio. Busqué en la ciencia y encontré soluciones que no encajaban con mis valores. Busqué en español y encontré un desierto.

Me llené de indignación santa. Pensaba: "Alguien tiene que hacer algo. Alguien tiene que hablar de esto sin tabúes, con la Biblia en una mano y la ciencia en la otra. Alguien tiene que romper este silencio".

El Susurro de Dios

Fue entonces cuando Dios, con esa mezcla de ternura y firmeza que le caracteriza, me confrontó:

¡Tú puedes ser

ese alguien!

Ahí entendí que mi dolor no era un desperdicio; era un entrenamiento. +intimidad nació de esa cicatriz.

No creé esta marca porque leí un libro de negocios. La creé porque yo fui la mujer que no encontró ayuda. La creé para que ninguna otra pareja, hombre o mujer, tenga que navegar la sexualidad y las relaciones en la oscuridad.

De "El Buen Sexo" a "+intimidad"

Cuando empecé este viaje, luché mucho con el nombre. ¿Cómo le pones título a todo lo que Dios está sanando? Nos decidimos primero por "El Buen Sexo". Queríamos transformar el concepto, ayudar a entender que el sexo no es solo penetración, que es algo bello y santo.

Y aunque para mi equipo y para mí la palabra "sexo" ya está sanada, nos dimos cuenta de que para muchos todavía es difícil. Pasaron tres cosas que nos hicieron repensarlo:

  1. Dios amplió nuestra mirada: Empezamos a trabajar temas de abuso, educación para padres, duelos amorosos, infidelidad, prevención… cosas que no encajaban solo bajo la etiqueta de "sexo".

  2. La realidad práctica: Muchos no querían que les llegara una factura con el remitente "El Buen Sexo". Y lo entendemos.

  3. El corazón del asunto: Dios nos mostraba que el sexo es una parte de lo que quiere restaurar. El objetivo principal es intimidad: con Dios, con uno mismo y con el otro.

Podo después mi padre, un artista con las palabras, me dijo: "¿Qué tal +intimidad?". Fue un click automático.

En octubre de 2024 lo hicimos oficial creando nuestra empresa en EE. UU. bajo el nombre "Más Intimidad" que a nivel de marca es +intimidad.

Creemos que este nombre representa lo que Dios quiere de nosotros: que vayamos más profundo en el entendimiento de la intimidad en todos los niveles.

Nuestra Promesa

Hoy, +intimidad existe para decirte la verdad:

  • Que se puede tener una sexualidad explosiva y santa.

  • Que la ciencia y la fe son aliadas, no enemigas.

  • Que hay esperanza incluso después del error más grave.

Yo fui la que preguntó "¿quién me ayudará?".

Hoy, mi misión es responderte:

Nosotros te ayudaremos.

Únete a nuestra comunidad y transforma tu intimidad

Descubre nuestros cursos diseñados para fortalecer tu relación desde una perspectiva bíblica y científica.